210 Dólares…

210 Dólares...

William acaba de abrir la tienda de bicicletas por la mañana, cuando Scott entró en la tienda. Scott había sido un buen amigo del padre de William y un cliente fiel de su negocio. Scott dijo, “Hola William, que paso?”
“Solo los negocios…”, William respondió.
“Bien, bien, te importa si me trae esta bicicleta que tengo afuera?”,
Scott respondió.
“Si, si, la trae a dentro”, William Respondió.
Scott salió para traer la bicicleta en dentro mientras que William terminó su café. Scott entró con la bicicleta y dijo, “Sé que esto no es el tipo de bicicleta que vendas normalmente, pero la bicicleta está en buena condición. Todos los niños quieren una bicicleta como esta. No vas a tener ninguna problema con tratar a vender esta bicicleta.”
William inspeccionó la bicicleta y no encontró ningunas problemas. William dijo a Scott, “Lo voy a tomar.”
“¡Perfecto!” dijo Scott, “¿Cuanto vale la pena?”
“Ciento-cincuenta dólares, supongo,” dijo William.
Scott contó el dinero en efectivo y lo dio a William. William empezó a pensar en el precio de la bicicleta. Scott comenzó a salir pero antes de salir, Scott volvió y dijo, “Oye,… William….también quería decir que me siento mucho de tu padre…”
“No quiero hablar de eso”, respondió William.
“Si, lo comprendo,” respondió Scott, y el salió.

Pobre William enfrentado con la tarea de sostener el negocio familiar después de la muerte prematura de su padre, no tenia tiempo para llorar. Su padre y su tienda de bicicletas era un fijo en su pequeña comunidad para siempre. El tener que intervenir y manejar el negocio familiar, era bastante difícil sin sentido pésame a todos los bien intencionados que sólo sirvieron como un recordatorio doloroso de su pérdida. Triste y cansado de tratar encontrar un buen precio de la bicicleta nueva, William durmió.

Su sueno…

En su sueño, William visitó su padre. William dijo a su padre, “Te echo de menos mucho. Es muy difícil manejar la tienda sin mi padre.”
Su padre le dijo, “Yo sé hijo, te extraño también. Y yo sé que Scott llegó con una bicicleta hoy…”
“Si, y no puedo encontrar un buen precio para la bicicleta”, respondió William.
“Venderlo por doscientos y diez dólares”, dijo el padre a hijo.
“Bien, gracias padre, te quiero”, dijo el hijo a padre.
Después, en sus sueños, William andaba en bicicleta con su amor de infancia por todo el día.

En realidad…

Mientras que William estaba durmiendo, su amor de infancia caminó en la tienda. Ella dijo a William, “William?…William!?…Despierta William!” Y el despertaba. Ella dijo, “¿William? ¿Podría ser usted?”
“¡Si, soy William! Te he echado Alex.”
“Quiero comprar esta bicicleta, pero no tiene un precio…está a la
venta?”, Alex respondió.
Con una sonrisa grande, William dijo las palabras de su padre a Alex, “Si, cuesta doscientos y diez dólares.” ☺

3 comentarios el “210 Dólares…

  1. muy bien escrito esta este cuento MaX!! tienes todas la entradas completas y bien hechas! sigue asi, buen trabajo!

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